Mujer Resiliente. Creadora de Cambio

"un espacio para sanar tu historia, fortalecer tu amor propio y construir una vida con propósito."

Autor: Creadoras de Cambio

  • Empoderamiento femenino: El Renacer del Amor Propio.

    Empoderamiento femenino: El Renacer del Amor Propio.

    ¿Qué es el empoderamiento femenino?

    El empoderamiento femenino es un proceso transformador a través del cual las mujeres reconocen su valor, toman el control de sus vidas, y se convierten en protagonistas de su propia historia. No se trata solo de independencia económica o profesional, sino de un despertar interno: amarte, respetarte y priorizarte.

    Este movimiento no surgió de la nada. Es el resultado de siglos de lucha por los derechos, por la igualdad y, sobre todo, por el derecho a ser nosotras mismas, sin culpas ni etiquetas. El empoderamiento nace cuando una mujer dice: “Hoy empiezo a elegirme a mí”.

    Cinco mujeres, un mismo acto de valentía

    Hoy quiero dedicar este artículo a cuatro mujeres admirables que decidieron dejar de posponerse para los demás y comenzar a amarse, a aceptarse y a priorizar su bienestar físico, mental y emocional.

    Kira Gómez, Giselon Mejía, Dilicia Martínez y Brenda Goodman son ejemplo vivo de lo que significa empoderarse desde el corazón. Ellas no esperaron condiciones perfectas, ni la validación de otros. En medio de momentos difíciles, de dudas y quizás de heridas del pasado, eligieron levantarse, mirarse al espejo y decirse: “Hoy soy suficiente, hoy soy mi prioridad”.

    Porque empoderarse también es decir “no”, es poner límites, es sanar, es reconstruirte pieza por pieza y aprender a aplaudirte por cada paso que das.

    ¿Y tú, te has elegido hoy?

    Si estás atravesando un momento en el que no confías en ti, donde tu autoestima está baja, donde sientes que no mereces más que migajas, déjame decirte algo: tú

    también puedes lograrlo.

    Amarte no es egoísmo, es el primer acto de respeto hacia ti misma. No necesitas tener todo resuelto para comenzar a caminar. Basta con tomar una decisión: dejar de postergarte y empezar a reconocerte como la mujer poderosa que eres.

    Cada pequeña decisión cuenta: cuidarte, hablarte bonito, rodearte de personas que te sumen, atreverte a soñar otra vez. El empoderamiento no ocurre de un día para otro, pero comienza con un paso: elegirte a ti.

    En nombre de todas nosotras

    Este artículo es un homenaje a Kira, Giselon, Dilicia y a mí, Brenda, pero también a ti que estás leyendo esto. Tal vez no te sientas fuerte ahora, pero te aseguro que dentro de ti hay una mujer imparable esperando por tu permiso para brillar.

    Y hoy, por fin, es el momento de darte ese permiso.

  • Mujeres de fuego: valientes, invencibles y con la mirada puesta en Dios

    Mujeres de fuego: valientes, invencibles y con la mirada puesta en Dios

    En un mundo que cambia constantemente, donde la vida nos presenta desafíos que muchas veces parecen imposibles de superar, existen mujeres que se levantan con más fuerza cada vez que caen. Mujeres que no esperan a que la vida les sonría para avanzar, sino que crean su propia luz en medio de la oscuridad.

    Son mujeres guerreras.

    Mujeres que llevan cicatrices en el alma pero no se detienen. Ellas no nacieron con la vida resuelta, pero encontraron dentro de sí la capacidad para reinventarse una y otra vez. Cuando las puertas se cerraron, buscaron ventanas. Y si no las encontraron, construyeron las suyas propias.

    Estas mujeres no luchan solo por ellas, sino también por sus familias, por sus sueños, por dejar un legado. Se levantan temprano, oran, trabajan, crean, educan, sueñan y perseveran. En sus manos llevan fe, en su corazón determinación, y en sus ojos una visión que va más allá de las circunstancias.

    Han aprendido que su valor no está en lo que tienen, sino en lo que son: mujeres íntegras, con propósito, con hambre de superación y con una fe inquebrantable. Porque saben que su fuerza no viene del aplauso externo, sino de su conexión con Dios, su motor diario.

    Y aun en medio del caos, se regalan pausas para sí mismas. Se cuidan, se aman, se respetan y florecen. Saben que no pueden dar lo que no tienen, y por eso priorizan su bienestar como un acto de amor, no de egoísmo.

    10 Tips para cultivar el amor propio:

    1. Háblate con amor, como le hablarías a tu mejor amiga.
    2. Establece límites sanos: decir “no” también es un acto de amor.
    3. Reconoce tus logros, por pequeños que parezcan.
    4. Aléjate de ambientes que drenan tu energía.
    5. Ora y conéctate contigo misma todos los días.
    6. Rodéate de personas que te impulsen, no que te apaguen.
    7. Perdónate tus errores y sigue adelante.
    8. Cuida tu mente: lo que piensas, creas.
    9. No te compares, tú tienes tu propio ritmo.
    10. Agradece por quien eres hoy, y abraza el proceso.

    10 Tips de autocuidado para lucir hermosas por dentro y por fuera:

    1. Bebe agua y nutre tu cuerpo con amor.
    2. Cuida tu piel como símbolo de respeto a ti misma.
    3. Hazte un peinado que te encante, aunque no tengas una razón especial.
    4. Duerme lo suficiente: el descanso también es productividad.
    5. Haz ejercicio aunque sea 10 minutos al día. Tu cuerpo te lo agradecerá.
    6. Tómate un tiempo semanal solo para ti: leer, escribir, caminar.
    7. Viste como te sientas cómoda y poderosa.
    8. Escucha música que te eleve el ánimo.
    9. Haz limpieza emocional: llora, suelta, sana.
    10. Sonríe. La sonrisa es el mejor maquillaje del alma. Con amor Brenda Goodman
  • “No estoy todo el día, pero estoy de verdad”: Tiempo de calidad con los hijos en vacaciones cuando eres madre soltera y trabajas

    Las vacaciones escolares llegan, los niños están en casa con toda su energía y tú… estás en el trabajo, cumpliendo horarios, responsabilidades, y a veces luchando con esa mezcla de amor, cansancio y culpa que solo las madres conocen de verdad. Si además eres madre soltera, ese peso parece duplicarse.

    ¿Cómo estar para tus hijos cuando sientes que apenas puedes con todo?

    La buena noticia es que no se trata de estar todo el día, sino de estar de verdad que ese corto tiempo valga.

    La presión de ser “mamá perfecta” en vacaciones

    Vivimos en una época donde las redes sociales nos muestran constantemente imágenes de familias en playas paradisíacas, tardes de manualidades, meriendas caseras y madres que parecen tenerlo todo bajo control. Pero la realidad para muchas de nosotras es otra: trabajamos mientras nuestros hijos están en casa y el tiempo juntos parece escaso o insuficiente.

    Entonces llega esa pregunta silenciosa que nos ronda la mente: ¿Estoy haciendo lo suficiente por ellos?

    ¿Qué es realmente el “tiempo de calidad”?

    A veces creemos que tiempo de calidad significa horas enteras de juegos, paseos o planes extraordinarios. Pero el verdadero tiempo de calidad tiene más que ver con la conexión emocional que con la cantidad de horas.

    Un momento breve, pero genuino —una conversación mirando a los ojos, un abrazo apretado antes de dormir, una risa compartida durante la cena— puede tener más impacto en la vida de un niño que un día entero juntos sin verdadera atención.

    Estrategias para lograrlo, aunque trabajes

    1. Crea pequeños rituales

    Un desayuno especial los sábados, una película por la noche una vez a la semana o simplemente leer juntos 10 minutos antes de dormir. Lo importante no es la actividad, sino el mensaje: “Este momento es solo para ti.”

    1. Agenda emocional

    Aunque trabajes, puedes organizar momentos breves y significativos: una videollamada durante tu hora de almuerzo, dejarle una nota en el refrigerador o enviarle un mensaje de voz con amor durante el día.

    1. Involúcralos

    Hazlos parte de la organización: déjales tareas pequeñas que puedan cumplir mientras tú trabajas. Pide su opinión sobre lo que les gustaría hacer en el tiempo libre que sí tendrás. Eso los hace sentir valorados y parte del equipo.

    1. Apóyate en tu red

    Si tienes familiares, vecinos o amigas de confianza, no tengas miedo de pedir apoyo. No estás fallando por necesitar ayuda; al contrario, mostrar a tus hijos que no estás sola también les enseña sobre comunidad y cooperación.

    No te castigues por lo que no puedes hacer. Agradece lo que sí estás logrando

    No todas las madres pueden llevar a sus hijos de viaje, ni pasar el día completo con ellos. Pero cada esfuerzo que haces —levantarte temprano para prepararles el desayuno, trabajar para proveer, hacerles sentir amados incluso con poco tiempo— cuenta y vale muchísimo.

    Tus hijos no necesitan vacaciones perfectas. Te necesitan a ti, presente, aunque sea por ratos, pero con el corazón completo.

    En conclusión: Eres suficiente

    Si estás leyendo esto, probablemente eres de esas madres que se preocupa, que intenta, que ama con todo lo que tiene. Y eso, aunque no se vea en fotos ni se suba a redes, tus hijos lo sienten y lo recordarán.

    Haz lo que puedas, con lo que tienes, desde donde estás. Y no olvides decirte a ti misma cada noche:
    “Hoy no estuve todo el día, pero estuve de verdad.”

    Cinco facetas y soy mamá presente
  • Madres e Hijos Adolescentes: Criando con Fuerza en la Era Digital

    Por Brenda Goodman

    En un mundo donde la tecnología domina las conversaciones, las emociones se expresan con emojis y la sensibilidad ha sido etiquetada por algunos como “generación de cristal”, ser madre de un adolescente se ha convertido en un reto complejo pero profundamente transformador. Más allá del juicio social, esta etapa representa una oportunidad única para empoderarnos como mujeres y guías, y para nutrir vínculos sólidos con nuestros hijos e hijas.

    Una nueva era, nuevos desafíos

    La adolescencia siempre ha sido un terreno de descubrimientos, rebeldías y redefiniciones. Sin embargo, hoy las madres enfrentamos desafíos sin precedentes: hijos que crecen con acceso ilimitado a redes sociales, expuestos a estándares inalcanzables, opiniones polarizadas y una constante necesidad de validación externa.

    La tecnología no es el enemigo. Lo que necesita nuestra atención es cómo la usamos y cómo guiamos a nuestros hijos para que no pierdan su esencia en medio del ruido digital.

    ¿Generación de cristal? O generación consciente

    Muchos adultos critican la sensibilidad emocional de los adolescentes de hoy, sin reconocer que esta nueva generación está más dispuesta a hablar sobre sus sentimientos, pedir ayuda, y cuestionar lo que no les hace bien. Y eso, aunque a veces nos incomode, es una forma de fortaleza, no de debilidad.

    Como madres, necesitamos actualizar nuestros enfoques. No se trata de ceder, sino de aprender a comunicar, a escuchar, a poner límites con amor y firmeza.

    Consejos para fortalecer el vínculo madre-hijo en tiempos modernos

    1. Haz del diálogo tu herramienta más poderosa

    No supongas, pregunta. No impongas, explica. Tu hijo necesita saber que su voz tiene valor en casa. La autoridad que no escucha se transforma en distancia.

    2. Educa desde el ejemplo

    No podemos pedirles que no vivan pegados al celular si nosotras lo estamos. Equilibra tus tiempos de trabajo, redes y familia. El ejemplo arrastra más que mil palabras.

    3. Respeta sus emociones, aunque no las entiendas

    Lo que a ti te parece una tontería, para ellos puede ser su mundo. Validar sus emociones no significa consentirlo todo, sino reconocer su realidad como válida.

    4. Establece límites con empatía

    Los límites dan seguridad. Pero no se trata de gritar ni de imponer miedo. Se trata de acordar reglas con amor y coherencia. La disciplina no está reñida con el cariño.

    5. Conecta más allá de lo funcional

    Habla con tu hijo no solo cuando hay problemas. Interésate por su música, sus juegos, sus gustos. Esa conexión “sin motivo” es la que más fortalece el vínculo.

    6. Recuerda que tú también estás creciendo

    Este proceso no es solo para ellos. Como madre, tú también estás aprendiendo, sanando heridas, rompiendo patrones y volviendo a comenzar.

    Una madre empoderada educa con amor y claridad

    Ser madre en esta era no es tarea fácil, pero sí es una oportunidad hermosa para descubrir la mejor versión de ti misma. No estás sola. Muchas estamos aprendiendo sobre la marcha. Lo importante es no perder el enfoque: crear un hogar donde se siembre amor, respeto y diálogo.

    Nuestros hijos no necesitan madres perfectas, sino mujeres reales que los amen con fuerza, los escuchen sin juicio y los acompañen con fe. En esta nueva era, el empoderamiento también se construye en casa, una conversación a la vez.

  • Eres madre, pero no dejas de ser mujer.

    Eres madre, pero no dejas de ser mujer.

    Convertirse en madre es una de las experiencias más transformadoras en la vida de una mujer. Sin embargo, muchas veces, en medio de pañales, tareas escolares, reuniones, cuidados y rutinas infinitas, olvidamos algo fundamental: antes de ser madre, fuiste mujer, y sigues siéndolo.

    Ser madre no anula tus sueños, tu esencia, tu belleza ni tu necesidad de crecer. Al contrario, puede ser el motor que te impulse a reconectar contigo misma y construir una versión más plena y consciente de ti. (A mí me funciona bastante)

    🌸 Ser madre no significa dejar de ser tú

    Es cierto: la maternidad exige entrega, tiempo, energía. Pero no debe venir acompañada del abandono de ti misma. Cada mujer necesita espacios para respirar, para crear, para reencontrarse con lo que le hace bien. No eres egoísta por quererte, por buscar tiempo para ti, por volver a tus pasiones. Eres sabia por hacerlo. (Yo amo los jueves de Brenda, ese día las noches son mías)

    💖 El amor propio es el regalo más grande que puedes darles a tus hijos

    Cuando te miras con amor, tus hijos aprenden a amarse. Cuando te respetas, aprenden a poner límites. Cuando te dedicas tiempo, entienden que el cuidado personal no es lujo, sino necesidad.

    Una madre que se cultiva es una fuente inagotable de luz.

    🌿 Tips para reencontrarte contigo sin dejar de ser la gran madre que eres.

    🕯 1. Agenda tiempo solo para ti

    Aunque sea 15 minutos al día. Léete un libro, sal a caminar, haz ejercicio, escucha música, escribe o simplemente respira en silencio. Ese momento es tuyo, protégelo como algo sagrado.

    ✍🏽 2. Exprésate sin filtros

    Escribe un diario, (yo, amo hacer journaling) pinta, baila, grita si es necesario. Eres un ser creativo. No guardes todo para dentro. Tu expresión también es sanación.

    👯‍♀ 3. Rodéate de mujeres que te eleven

    Busca o crea una tribu de mujeres con cuales compartir desde la verdad. No estás sola. Hay otras que, como tú, han sentido culpa por tomarse un café a solas, pero aprendieron a honrarse.

    🧘🏽‍♀ 4. Recuerda que tu cuerpo es tu templo

    No tienes que volver al cuerpo de antes, sino amar el cuerpo que hoy sostiene la vida, cuida, trabaja y abraza. Habítalo con ternura y gratitud.

    🌟 5. Invierte en tu crecimiento

    Estudia, emprende, lánzate. Ser madre no limita tu evolución. Al contrario, muchas veces despierta talentos dormidos y pasiones postergadas. Es tiempo de creer en ti.

    💫 Tú también mereces florecer

    Sí, eres madre. Y eres todo lo demás: mujer, hija, amiga, soñadora, líder. Estás hecha de fuerza, pero también de deseo, sensibilidad y propósito. No te pierdas en los deberes. No te olvides en el rol.

    Cultiva tu ser. Reencuéntrate. Y verás cómo desde tu plenitud puedes regar con amor todo lo que tocas.

    Brenda Goodman

  • Sanar para avanzar

    Sanar para avanzar

    Cómo liberarte del peso emocional heredado

    En el viaje de la vida, muchas veces cargamos equipajes que no nos pertenecen por completo. Son heridas invisibles, cicatrices que no nos hicimos directamente, pero que hemos heredado: frases que minaron nuestra autoestima, creencias que limitaron nuestro potencial o patrones emocionales que repetimos sin comprender por qué. Sanar para avanzar implica reconocer que la libertad emocional no llega por casualidad, sino a través de un proceso consciente de transformación interior.

    ¿Qué es el peso emocional heredado?

    El peso emocional heredado no siempre se manifiesta de forma evidente. Puede camuflarse en inseguridades persistentes, miedo al rechazo, necesidad constante de aprobación o dificultad para poner límites. A menudo, este peso proviene de las experiencias no resueltas de nuestros padres, abuelos o cuidadores: traumas, carencias afectivas, relaciones tóxicas o mensajes que nos transmitieron desde la infancia.

    Tal vez escuchaste frases como:

    Tú no puedes”

    “Eso no es para gente como nosotros”

     “El amor se gana”

    Estas ideas, aunque dichas con intención protectora, plantaron semillas que afectaron tu forma de verte a ti misma y de relacionarte con el mundo.

    Heridas del pasado que siguen abiertas

    Las heridas emocionales de la infancia, si no se reconocen y sanan, continúan sangrando en la adultez. Algunas de las más comunes son:

    Herida de abandono: Se refleja en el temor a la soledad y la dependencia emocional.

    Herida de rechazo: Provoca baja autoestima y autocrítica constante.

    Herida de humillación: Se traduce en vergüenza personal y miedo a mostrarse vulnerable.

    Herida de traición: Genera desconfianza y necesidad de control.

    Herida de injusticia: Produce rigidez y perfeccionismo.

    Estas heridas no son culpa tuya, pero sí es tu responsabilidad sanarlas para que no definan tu vida.

    La autoestima como base de la sanación

    Sanar el peso emocional heredado requiere reconstruir la forma en la que te ves a ti misma. La autoestima no es un regalo, es una construcción diaria. Requiere:

    Aceptar tu historia sin juicio, reconociendo que lo vivido no define tu valor.

    Cambiar el diálogo interno negativo, sustituyendo frases como “no soy suficiente” por “estoy aprendiendo y creciendo”.

    Celebrar tus logros y procesos, por pequeños que parezcan.

    Rodearte de relaciones sanas, que te impulsen, no que te resten.

    La autoestima es la brújula que guía tus decisiones, tus relaciones y tu capacidad para avanzar.

    Libertad emocional: el destino de este viaje.

    La libertad emocional no significa vivir sin emociones difíciles, sino aprender a gestionarlas con conciencia y compasión. Para alcanzar esa libertad, es importante:

    1.Romper con los patrones heredados. Pregúntate: ¿Esto que repito me pertenece o lo heredé sin cuestionarlo?

    2. Perdonar sin justificar. El perdón no borra el pasado, pero te libera del control que ejerce sobre tu presente.

    3. Hacer terapia o acompañamiento emocional. No tienes que recorrer este camino sola. Sanar acompañada es más llevadero y poderoso.

    4. Crear nuevas creencias. Sustituye el “yo no puedo” por “yo merezco”. Comienza a escribir tu propia narrativa.

    5. Establecer límites emocionales. Decir “no” también es un acto de amor propio.

    Conclusión: tu historia no termina donde empezó

    Sanar es un acto de valentía. Es mirar hacia atrás con amor, no para quedarte allí, sino para entender de dónde vienes y decidir hacia dónde quieres ir. Liberarte del peso emocional heredado es recuperar el poder sobre tu propia vida, abrir espacio para una autoestima auténtica y abrazar la libertad emocional que mereces.

  • Renacer como mujer

    Renacer como mujer: El poder de empezar de nuevo con propósito

    Hay momentos en los que la vida nos detiene. Nos sacude. Nos obliga a mirar de nuevo quiénes somos y hacia dónde vamos. Momentos en los que sentimos que todo se rompe… pero también momentos donde, sin darnos cuenta, comenzamos a renacer.

    Este blog nace desde ahí. Desde ese lugar donde muchas veces no sabes cómo seguir, pero sabes que no puedes quedarte donde estás. Porque hay un fuego adentro que arde, que te empuja, que te recuerda que mereces más. Que puedes más.

    Yo también he tenido que comenzar de nuevo. También he sentido miedo, incertidumbre, dudas. Pero descubrí que cada vez que una mujer se levanta, incluso con los pedazos rotos, se vuelve más poderosa. Porque emprender no es solo crear un negocio, es volver a creer en ti, en tus ideas, en tus sueños, y en tu capacidad de transformar tu realidad.

    Aquí no se trata de perfección. Se trata de verdad. De avanzar paso a paso. De compartir historias, herramientas, ideas y fuerza. Porque juntas, sanamos, creamos y nos impulsamos.

    Este espacio es para ti, mujer valiente.
    Para ti, que has caído pero sigues con el corazón encendido.
    Para ti, que sueñas con emprender y vivir con propósito.
    Para ti, que estás lista para escribir una nueva historia.

    Bienvenida. Aquí comienza algo hermoso.




    > No se trata de tenerlo todo resuelto, sino de caminar con fe en lo que estás creando.

    Brenda Goodman

    He vuelto más Brenda Goodman, que nunca
  • Sobre mí

    Sobre mí

    Soy Brenda Goodman, una mujer como tú: soñadora, luchadora, madre, emprendedora y sobre todo… decidida a vivir desde el poder que llevamos dentro.

    Este blog nace desde mi propia transformación. Desde los días en que dudé de mí misma hasta los momentos en que me descubrí capaz de levantarme, reinventarme y brillar con luz propia. Quiero que este sea un refugio, una chispa, un espejo donde te veas reflejada, acompañada y motivada.

    MISIÓN

    Inspirar, empoderar y acompañar a mujeres que desean transformar su vida a través del empoderamiento, la creatividad y el autocuidado. A través de contenido auténtico, productos personalizados hechos con amor y testimonios de mujeres reales, este blog busca ser una fuente de motivación, guía y conexión entre mujeres que desean evolucionar y brillar en su propósito.


    VISIÓN

    Ser un referente digital en el empoderamiento femenino y en la promoción de un estilo de vida consciente, donde cada mujer se sienta capaz de crear, liderar, sanar y construir el camino hacia sus sueños, sin renunciar a su esencia ni a su rol como madre, emprendedora o mujer resiliente.


    VALORES

    Empoderamiento: Creemos en la capacidad de cada mujer para liderar su vida y su emprendimiento con fuerza y propósito.

    Resiliencia: Honramos el valor de levantarse, reinventarse y crecer en medio de los desafíos.

    Autenticidad: Compartimos desde el corazón, con historias reales, productos hechos a mano y contenido con propósito.

    Creatividad: Valoramos la expresión artística, la innovación y la belleza en cada detalle que creamos o compartimos.

    Sororidad: Promovemos la unión, la colaboración y el apoyo entre mujeres, para crecer juntas.

    Equilibrio: Fomentamos el bienestar integral, combinando la maternidad, el emprendimiento y el autocuidado con armonía.

  • Nuestra tribu

    Bienvenidas a este espacio de poder:

    soy Brenda Goodman, una mujer como tú: soñadora, luchadora, madre, emprendedora y sobre todo… decidida a vivir desde el poder que llevamos dentro.

    Este blog nace desde mi propia transformación. Desde los días en que dudé de mí misma hasta los momentos en que me descubrí capaz de levantarme, reinventarme y brillar con luz propia. Quiero que este sea un refugio, una chispa, un espejo donde te veas reflejada, acompañada y motivada.

    Aquí hablaremos de todo lo que nos empodera:

    Historias reales de mujeres valientes.

    Herramientas para amarte más y compararte menos.

    Emprendimiento femenino con propósito.

    Maternidad sin perder tu esencia.

    Inspiración para cada etapa de tu evolución.


    Mi deseo es que cada palabra que leas aquí te recuerde que no estás sola, que eres suficiente y que tienes todo lo que necesitas para construir la vida que mereces y deseas.

    Gracias por estar aquí. Gracias por ser parte de esta tribu poderosa.
    Este no es solo mi blog… también es tuyo.

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