Mujer Resiliente. Creadora de Cambio

"un espacio para sanar tu historia, fortalecer tu amor propio y construir una vida con propósito."

Categoría: Mi Historia y Aprendizajes

Artículos donde comparto mis procesos, experiencias, retos superados y lo que he aprendido en el camino, para inspirarte a creer en tu transformación.

  • Cómo no ser una más del montón

    Cómo no ser una más del montón

    Vivimos en un mundo donde muchas veces se espera que las mujeres sigan un mismo patrón: verse bien, agradar, complacer y encajar. Pero ser una mujer diferente en el siglo XXI no significa competir con los demás ni aparentar perfección, sino ser auténtica, preparada y genuinamente femenina en medio de una sociedad que a veces premia lo superficial.

    La diferencia comienza en el interior: en tu mente, en tu preparación y en cómo decides presentarte al mundo. No se trata de ser más que otras, sino de ser mejor que la versión anterior de ti misma.

    1. Prepárate, edúcate y fórmate constantemente

    Una mujer preparada no depende del azar ni de los demás para avanzar. Estudia, lee, investiga, aprende algo nuevo cada día.

    No importa tu edad: si eres adolescente, empieza a construir tus bases; si eres joven, enfócate en fortalecer tus talentos; si eres adulta, nunca es tarde para reinventarte.

    El conocimiento te da poder, pero sobre todo, libertad.

    La mujer que estudia y se capacita no se conforma con lo que le dicen, sino que cuestiona, analiza y toma decisiones desde la sabiduría.

    2. Conserva tu delicadeza sin perder tu fuerza

    Ser femenina no es sinónimo de debilidad. Es tener temple, gracia y carácter, pero con dulzura.

    Ser una mujer delicada en este siglo no te resta poder; te lo multiplica.

    Tu voz puede ser firme y tu presencia suave; puedes liderar sin gritar, enseñar sin humillar y amar sin perderte en nadie.

    3. Sé genuina: no imites, inspírate

    No necesitas copiar lo que ves en redes sociales. La autenticidad es una joya escasa.

    Muéstrate como eres: sencilla, honesta, con tus virtudes y tus procesos.

    La mujer que se muestra real conecta más profundamente, porque no finge una perfección que no existe.

    🌼 Tu esencia es tu mayor sello. No la maquilles para encajar, púlela para brillar.

     4. Aprende a poner límites con elegancia

    En un mundo que muchas veces ha sido machista, poner límites no es rebeldía: es amor propio.

    Aprende a decir “no” sin sentir culpa, y a decir “sí” solo cuando algo te hace crecer.

    No todo lo que brilla merece tu atención, y no toda compañía merece tu energía.

    5. Camina con fe y propósito

    La fe en Dios te sostiene cuando la vida te sacude.

    Caminar con propósito es entender que fuiste creada con un plan único, y que tu historia tiene un sentido aunque aún no lo veas claro.

    Cuando una mujer tiene fe y propósito, no se deja arrastrar por modas ni por comparaciones: ella avanza con dirección, elegancia y convicción.

    6. Consejos para cada etapa

    Para adolescentes:

    Empieza por conocerte. Cuida tu cuerpo y tu mente. No te compares con nadie.

    Lo que hoy aprendes será la base de la mujer que serás mañana.

    Para jóvenes:

    Invierte en ti. Estudia, ahorra, rodéate de personas que te inspiren. No todo lo que brilla es éxito; a veces el verdadero crecimiento se da en silencio.

    Para mujeres adultas:

    Nunca es tarde para florecer. Tienes experiencia, sabiduría y una historia que puede inspirar a otras.

    Tu valor no se vence con los años, se multiplica con cada lección aprendida.

    Ser diferente no es un acto de rebeldía, es una decisión de amor propio.

    No seas “una más del montón”. Sé esa mujer que inspira sin decir mucho, que se prepara sin presumirlo, que se mantiene delicada aun en medio del caos.

    Una mujer que brilla sin apagar a nadie, y que deja huellas con su forma de ser, no con su necesidad de ser vista.

    Brenda Goodman es la autora de “Adolescencia Interrumpida” y fundadora de Creadoras de Cambio. Mentora de mujeres y podcaster, se especializa en el cierre de ciclos y el fortalecimiento del diálogo interno. Encuéntrala cada jueves en su podcast o diariamente en su comunidad de Instagram @creadorasdecambio.

  • 🌙 Cuando los sueños se hacen realidad: la magia de no rendirse

    🌙 Cuando los sueños se hacen realidad: la magia de no rendirse

    Todos tenemos un sueño.

    Algunos lo guardan en silencio, como un tesoro que temen mostrar. Otros lo gritan al mundo con la esperanza de que el universo los escuche. Pero sin importar cómo lo vivamos, los sueños son esa chispa que enciende la vida, que nos da sentido y nos impulsa a seguir aun cuando el camino parece imposible.

    Lo cierto es que hacer realidad un sueño no es fácil. Detrás de cada meta alcanzada hay noches sin dormir, días de duda, lágrimas escondidas y una fuerza interior que se niega a rendirse.

    Pero también hay momentos de magia, de señales que confirman que vas por el camino correcto, y de pequeñas victorias que te recuerdan que vale la pena creer.

    💫 El proceso: sembrar, cuidar y florecer

    Cumplir un sueño se parece mucho a sembrar una semilla:

    Primero lo imaginas, y lo siembras en tu mente. Luego lo nutres con esfuerzo, disciplina y fe. Y un día florece, no porque la suerte te sonrió, sino porque tu perseverancia le dio vida.

    No hay éxito sin proceso, ni sueños sin trabajo. Cada paso, por pequeño que sea, te acerca un poco más a esa versión de ti que tanto deseas ser.

    🌟 Tips motivacionales para seguir luchando por tu sueño

    Cree, incluso cuando nadie más lo haga. Tu visión no necesita aprobación, solo determinación. Haz algo cada día. No importa si es un paso pequeño; el progreso constante vence al perfeccionismo. Rodéate de energía positiva. Personas que te impulsen, no que te frenen. Lugares, palabras y hábitos que te recuerden quién eres y lo que mereces. Aprende del fracaso, no te detengas en él. Cada tropiezo te entrena para el siguiente salto. Agradece cada avance. La gratitud multiplica las bendiciones y mantiene el corazón enfocado en lo esencial. Visualiza tu éxito. Cierra los ojos y siéntelo como si ya fuera tuyo. La mente no distingue entre realidad y deseo cuando lo crees con el alma. Recuerda por qué comenzaste. En los días difíciles, esa razón será tu combustible.

    Soñar no es solo imaginar, es actuar con fe.

    La vida recompensa a quienes no se rinden, a los que deciden dar la pelea aun cuando el miedo grite más fuerte.

    Tu sueño te eligió por una razón. No lo abandones: trabaja, confía y sigue… porque cuando menos lo esperes, estarás viviendo lo que una vez solo soñaste.

    Brenda Goodman

    Soñadora, fuerte y resiliente. 🌿✨

    Brenda Goodman es la autora de “Adolescencia Interrumpida” y fundadora de Creadoras de Cambio. Mentora de mujeres y podcaster, se especializa en el cierre de ciclos y el fortalecimiento del diálogo interno. Encuéntrala cada jueves en su podcast o diariamente en su comunidad de Instagram @creadorasdecambio.

  • La mujer: cabeza del hogar y tronco firme

    La mujer: cabeza del hogar y tronco firme

    En cada hogar hay un corazón que late con fuerza silenciosa, un pilar que sostiene y una raíz que alimenta: la mujer. Ser cabeza del hogar no se trata únicamente de dirigir o administrar, sino de ser ese tronco firme que, aun en medio de tormentas, permanece de pie.

    La mujer carga sobre sus hombros múltiples responsabilidades: el cuidado de los hijos, el trabajo, el servicio en el hogar, y muchas veces también el sostén económico. Este peso, inevitablemente, trae consigo agotamiento físico, emocional y laboral. Hay días en que las fuerzas parecen agotarse, en que el cansancio pesa más que los sueños. Y, aun así, la mujer se levanta.

    Su fortaleza no viene solo de sí misma. Viene de lo alto, porque su fe en Dios es la raíz que la nutre y la sostiene. Él es quien la levanta cuando siente que ya no puede más, quien la renueva cuando su energía se desvanece, y quien le recuerda que su labor tiene un propósito eterno.

    Ella es como un árbol fuerte en medio de su hogar. Sus hijos son las ramas que crecen y se extienden gracias a la firmeza de su tronco. Si ese tronco se debilita, todo lo demás corre el riesgo de caer. Por eso, mantenerse fuerte no es un acto de egoísmo, sino de amor: cuidar de sí misma para poder sostener a quienes dependen de ella.

    Ser mujer y cabeza del hogar no significa no llorar, no cansarse ni quebrarse. Significa que, aun con lágrimas, cansancio y debilidades, se sigue de pie porque sabe que su raíz está en Dios. Él es quien le da la savia de la fe, la paciencia y el amor que le permiten florecer en medio de las pruebas.

    La mujer no solo es tronco firme: es vida, es sombra que refresca, es fruto que alimenta. Es la muestra más clara de que la fuerza verdadera no está en la ausencia de debilidad, sino en la decisión de seguir adelante a pesar de ella.

    Por eso, la mujer no se rinde. Llora, se cansa, pero vuelve a levantarse, porque sabe que su fuerza no está en ella misma, sino en Aquel que le da vida. Como declara Isaías 40:31:

    “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”

    La mujer cabeza del hogar es un regalo de Dios. Ella es tronco firme, raíz profunda, sombra que protege y fruto que alimenta. Y aunque el peso sea grande, su fe la mantiene de pie, porque sabe que cuando ella se levanta en el poder de Dios, toda su casa se levanta con ella.

    Cómo la mujer confiada en Dios cuida de sus hijos y de sí misma

    • 🙏 Orar cada día por tus hijos y por ti misma.

    • 👨‍👩‍👧 Dedicar tiempo de calidad en familia, más allá de las obligaciones.

    • 🍎 Cuidar tu salud física y emocional, porque eres el tronco firme de tu hogar.

    • 🌟 Dar ejemplo con tu vida, no solo con palabras.

    • ✝️ Confiar tus cargas a Dios, recordando que Él renueva tus fuerzas.

    • 🤝 Buscar apoyo en amistades sanas y comunidad de fe.

  • 💪👩👧👦 Cuando mamá, también es Papá:Fortaleza, Afecto y Empoderamiento en la Crianza.                               Por Brenda Goodman

    💪👩👧👦 Cuando mamá, también es Papá:Fortaleza, Afecto y Empoderamiento en la Crianza. Por Brenda Goodman

    Hay mujeres que no solo llevan la carga emocional y económica del hogar, sino que también asumen el rol que, por derecho y responsabilidad, le corresponde a un padre. Esas mujeres son madres que también hacen de papá: que escuchan, acompañan, corrigen, abrazan, trabajan doble y aman sin medida.

    Este artículo es para ti, mujer que sostienes a tu familia con fuerza, corazón y esperanza.
    Quiero que sepas por si lo llegaste a pensar que…

    🌻 1. Reconocer el rol doble no es victimizarse, es validar tu esfuerzoEste artículo es para ti, mujer que sostienes a tu familia con fuerza, corazón y esperanza.
    Quiero que sepas por si lo llegaste a pensar que…

    Ser madre en una situación de paternidad ausente no es tu culpa. Asumir el rol completo no significa “reemplazar al padre”, sino llenar los vacíos que otros han dejado con tu amor, tu ejemplo y tu presencia constante. Es importante validar lo que haces sin sentir culpa por lo que otros decidieron no hacer.

    🧠 2. Tres áreas donde mamá suele asumir el rol de papá
    🔸 Emocional:
    Escuchas, abrazas, guías. A veces contienes tus propias lágrimas para que ellos no se sientan solos. La conexión emocional contigo será la base de su estabilidad afectiva.
    🔸 Económica:
    Sacas fuerzas para trabajar, emprender, ahorrar y cubrir necesidades. Cada plato servido, cada cuaderno comprado, cada consulta médica pagada es una muestra silenciosa de tu amor.
    🔸 Formativa:
    Eres ejemplo. Enseñas valores, hablas de límites, y estás presente en las decisiones importantes.

    ✨ 3. Tips para mantenerte empoderada
    1. Rodéate de una red de apoyo: Familiares, amigas, maestras, orientadoras. No tienes que hacerlo todo sola.
    2. Cuida tu salud mental y emocional: Una madre estable emocionalmente cría hijos más seguros.
    3. Establece rutinas y límites saludables: El orden da seguridad.
    4. Recuérdate quién eres: Eres una mujer poderosa, no por cargar sola, sino por hacerlo con amor.
    5. Busca espacios de crecimiento personal: Lectura, formación, ejercicio, espiritualidad… lo que te reconecte contigo misma.

    📚 4. Libros que puedes recomendar a tus hijos para ayudarles a procesar la ausencia paterna.
    • “Siempre te querré” de Robert Munsch – Amor incondicional entre madre e hijo.
    • “El punto” de Peter H. Reynolds – Estimula la confianza en uno mismo.
    • “¿De qué color es un beso?” de Rocio Bonilla – Fortalece la expresión emocional.
    • “Papá, por favor, consígueme la luna” de Eric Carle – Ideal para hablar de ausencias desde la ternura.
    • “Yo voy conmigo” de Raquel Díaz Reguera – Para hijas que deben valorarse tal como son.
    Sé que al leerlos te preguntarás si yo los he leído todos, pues si en digital y amando esta nueva versión de audiolibros.

    🗣️ 5. ¿Cómo hablar con tus hijos sobre su padre cuando es ausente?

    Esta conversación es delicada, pero necesaria. Aquí algunos principios:

    ✅ Habla con la verdad, sin cargar al niño con rencor.
    ⛔️ Evita hablar mal del padre; eso puede crear culpa o confusión. Ni lo hagas tú, mucho menos permitas que otras personas lo hagan.
    ✅ Valida lo que sienten: tristeza, rabia o indiferencia.
    ✅ Asegura que no es culpa de ellos.
    ✅ Destaca que la ausencia no define su valor.
    ✅ Recuérdales que están rodeados de amor y que tú siempre estarás ahí.
    Una frase útil y poderosa:

    “Papá no está, pero tú estás muy amado. Y aunque él haya tomado esa decisión, tú nunca estás solo.”

    💬 En resumen
    No eres menos madre por hacer el rol doble. Eres más fuerte, más luminosa y más admirable. Y aunque no hayas elegido esa carga, la estás transformando en una oportunidad para criar con conciencia, con amor y con carácter.

    Ser madre y padre al mismo tiempo es un desafío, sí. Pero también es un acto de resistencia silenciosa que forma hijos nobles, resilientes y amorosos.

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