Mujer Resiliente. Creadora de Cambio

"un espacio para sanar tu historia, fortalecer tu amor propio y construir una vida con propósito."

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  • Entre fortalezas y críticas: el espejo de ser mujer

    Entre fortalezas y críticas: el espejo de ser mujer

    Ser mujer es sinónimo de fortaleza. Llevamos dentro la capacidad de crear, de sostener, de luchar y de reinventarnos una y otra vez. A pesar de los obstáculos de una sociedad que aún arrastra huellas machistas, hemos demostrado que podemos ocupar cualquier espacio y brillar con nuestra propia luz.

    Sin embargo, existe una verdad incómoda: muchas veces, esa luz que tanto esfuerzo nos ha costado encender, no solo se enfrenta a la sombra de las estructuras externas, sino también al juicio de otras mujeres.

    Cuando la crítica reemplaza al apoyo

    En lugar de tendernos la mano, con frecuencia caemos en la tentación de criticarnos unas a otras.

    • La que decide emprender es cuestionada.

    • La que se atreve a soñar en grande es etiquetada.

    • La que se muestra auténtica es señalada.

    Y, sin darnos cuenta, esas críticas se convierten en cadenas que nos amarran, no solo a nosotras mismas, sino también al avance colectivo de todas.

    Fortalezas que debemos recordar

    Cada mujer tiene un caudal de fortalezas: resiliencia, creatividad, intuición, valentía. Cuando decidimos enfocarnos en potenciar esas cualidades y, a la vez, reconocerlas en las demás, el panorama cambia. El brillo de otra no apaga el nuestro; al contrario, lo multiplica. Una mujer fuerte no teme ver a otra crecer; sabe que en esa unión hay más poder que en cualquier competencia.

    El error de buscar la luz en las demás

    Muchas veces, la crítica nace del vacío: cuando no reconocemos nuestra propia luz, buscamos apagar la de la otra. Pero la plenitud no se construye en comparación, sino en autenticidad. Cada una tiene un camino único, y la verdadera fortaleza está en caminarlo con orgullo, mientras celebramos los pasos de quienes nos rodean.

    Un llamado a la sororidad

    Imaginemos por un momento que, en vez de criticarnos, nos formamos juntas; que, en lugar de echarnos a un lado, nos empujamos hacia adelante; que, en vez de buscar la luz en los logros de las demás, encendemos la nuestra y permitimos que ambas iluminen. Ese día, la fuerza femenina dejará de fragmentarse y se convertirá en un poder imparable.

    ✨ Reflexión final:

    El mundo ya nos reta lo suficiente como para añadirnos más piedras entre nosotras. La crítica apaga, pero el apoyo enciende. Cada mujer que decide aplaudir a otra está contribuyendo a un futuro más justo, más fuerte y más luminoso. Porque cuando una brilla, todas brillamos.

  • “No estoy todo el día, pero estoy de verdad”: Tiempo de calidad con los hijos en vacaciones cuando eres madre soltera y trabajas

    Las vacaciones escolares llegan, los niños están en casa con toda su energía y tú… estás en el trabajo, cumpliendo horarios, responsabilidades, y a veces luchando con esa mezcla de amor, cansancio y culpa que solo las madres conocen de verdad. Si además eres madre soltera, ese peso parece duplicarse.

    ¿Cómo estar para tus hijos cuando sientes que apenas puedes con todo?

    La buena noticia es que no se trata de estar todo el día, sino de estar de verdad que ese corto tiempo valga.

    La presión de ser “mamá perfecta” en vacaciones

    Vivimos en una época donde las redes sociales nos muestran constantemente imágenes de familias en playas paradisíacas, tardes de manualidades, meriendas caseras y madres que parecen tenerlo todo bajo control. Pero la realidad para muchas de nosotras es otra: trabajamos mientras nuestros hijos están en casa y el tiempo juntos parece escaso o insuficiente.

    Entonces llega esa pregunta silenciosa que nos ronda la mente: ¿Estoy haciendo lo suficiente por ellos?

    ¿Qué es realmente el “tiempo de calidad”?

    A veces creemos que tiempo de calidad significa horas enteras de juegos, paseos o planes extraordinarios. Pero el verdadero tiempo de calidad tiene más que ver con la conexión emocional que con la cantidad de horas.

    Un momento breve, pero genuino —una conversación mirando a los ojos, un abrazo apretado antes de dormir, una risa compartida durante la cena— puede tener más impacto en la vida de un niño que un día entero juntos sin verdadera atención.

    Estrategias para lograrlo, aunque trabajes

    1. Crea pequeños rituales

    Un desayuno especial los sábados, una película por la noche una vez a la semana o simplemente leer juntos 10 minutos antes de dormir. Lo importante no es la actividad, sino el mensaje: “Este momento es solo para ti.”

    1. Agenda emocional

    Aunque trabajes, puedes organizar momentos breves y significativos: una videollamada durante tu hora de almuerzo, dejarle una nota en el refrigerador o enviarle un mensaje de voz con amor durante el día.

    1. Involúcralos

    Hazlos parte de la organización: déjales tareas pequeñas que puedan cumplir mientras tú trabajas. Pide su opinión sobre lo que les gustaría hacer en el tiempo libre que sí tendrás. Eso los hace sentir valorados y parte del equipo.

    1. Apóyate en tu red

    Si tienes familiares, vecinos o amigas de confianza, no tengas miedo de pedir apoyo. No estás fallando por necesitar ayuda; al contrario, mostrar a tus hijos que no estás sola también les enseña sobre comunidad y cooperación.

    No te castigues por lo que no puedes hacer. Agradece lo que sí estás logrando

    No todas las madres pueden llevar a sus hijos de viaje, ni pasar el día completo con ellos. Pero cada esfuerzo que haces —levantarte temprano para prepararles el desayuno, trabajar para proveer, hacerles sentir amados incluso con poco tiempo— cuenta y vale muchísimo.

    Tus hijos no necesitan vacaciones perfectas. Te necesitan a ti, presente, aunque sea por ratos, pero con el corazón completo.

    En conclusión: Eres suficiente

    Si estás leyendo esto, probablemente eres de esas madres que se preocupa, que intenta, que ama con todo lo que tiene. Y eso, aunque no se vea en fotos ni se suba a redes, tus hijos lo sienten y lo recordarán.

    Haz lo que puedas, con lo que tienes, desde donde estás. Y no olvides decirte a ti misma cada noche:
    “Hoy no estuve todo el día, pero estuve de verdad.”

    Cinco facetas y soy mamá presente
  • Madres e Hijos Adolescentes: Criando con Fuerza en la Era Digital

    Por Brenda Goodman

    En un mundo donde la tecnología domina las conversaciones, las emociones se expresan con emojis y la sensibilidad ha sido etiquetada por algunos como “generación de cristal”, ser madre de un adolescente se ha convertido en un reto complejo pero profundamente transformador. Más allá del juicio social, esta etapa representa una oportunidad única para empoderarnos como mujeres y guías, y para nutrir vínculos sólidos con nuestros hijos e hijas.

    Una nueva era, nuevos desafíos

    La adolescencia siempre ha sido un terreno de descubrimientos, rebeldías y redefiniciones. Sin embargo, hoy las madres enfrentamos desafíos sin precedentes: hijos que crecen con acceso ilimitado a redes sociales, expuestos a estándares inalcanzables, opiniones polarizadas y una constante necesidad de validación externa.

    La tecnología no es el enemigo. Lo que necesita nuestra atención es cómo la usamos y cómo guiamos a nuestros hijos para que no pierdan su esencia en medio del ruido digital.

    ¿Generación de cristal? O generación consciente

    Muchos adultos critican la sensibilidad emocional de los adolescentes de hoy, sin reconocer que esta nueva generación está más dispuesta a hablar sobre sus sentimientos, pedir ayuda, y cuestionar lo que no les hace bien. Y eso, aunque a veces nos incomode, es una forma de fortaleza, no de debilidad.

    Como madres, necesitamos actualizar nuestros enfoques. No se trata de ceder, sino de aprender a comunicar, a escuchar, a poner límites con amor y firmeza.

    Consejos para fortalecer el vínculo madre-hijo en tiempos modernos

    1. Haz del diálogo tu herramienta más poderosa

    No supongas, pregunta. No impongas, explica. Tu hijo necesita saber que su voz tiene valor en casa. La autoridad que no escucha se transforma en distancia.

    2. Educa desde el ejemplo

    No podemos pedirles que no vivan pegados al celular si nosotras lo estamos. Equilibra tus tiempos de trabajo, redes y familia. El ejemplo arrastra más que mil palabras.

    3. Respeta sus emociones, aunque no las entiendas

    Lo que a ti te parece una tontería, para ellos puede ser su mundo. Validar sus emociones no significa consentirlo todo, sino reconocer su realidad como válida.

    4. Establece límites con empatía

    Los límites dan seguridad. Pero no se trata de gritar ni de imponer miedo. Se trata de acordar reglas con amor y coherencia. La disciplina no está reñida con el cariño.

    5. Conecta más allá de lo funcional

    Habla con tu hijo no solo cuando hay problemas. Interésate por su música, sus juegos, sus gustos. Esa conexión “sin motivo” es la que más fortalece el vínculo.

    6. Recuerda que tú también estás creciendo

    Este proceso no es solo para ellos. Como madre, tú también estás aprendiendo, sanando heridas, rompiendo patrones y volviendo a comenzar.

    Una madre empoderada educa con amor y claridad

    Ser madre en esta era no es tarea fácil, pero sí es una oportunidad hermosa para descubrir la mejor versión de ti misma. No estás sola. Muchas estamos aprendiendo sobre la marcha. Lo importante es no perder el enfoque: crear un hogar donde se siembre amor, respeto y diálogo.

    Nuestros hijos no necesitan madres perfectas, sino mujeres reales que los amen con fuerza, los escuchen sin juicio y los acompañen con fe. En esta nueva era, el empoderamiento también se construye en casa, una conversación a la vez.

  • Eres madre, pero no dejas de ser mujer.

    Eres madre, pero no dejas de ser mujer.

    Convertirse en madre es una de las experiencias más transformadoras en la vida de una mujer. Sin embargo, muchas veces, en medio de pañales, tareas escolares, reuniones, cuidados y rutinas infinitas, olvidamos algo fundamental: antes de ser madre, fuiste mujer, y sigues siéndolo.

    Ser madre no anula tus sueños, tu esencia, tu belleza ni tu necesidad de crecer. Al contrario, puede ser el motor que te impulse a reconectar contigo misma y construir una versión más plena y consciente de ti. (A mí me funciona bastante)

    🌸 Ser madre no significa dejar de ser tú

    Es cierto: la maternidad exige entrega, tiempo, energía. Pero no debe venir acompañada del abandono de ti misma. Cada mujer necesita espacios para respirar, para crear, para reencontrarse con lo que le hace bien. No eres egoísta por quererte, por buscar tiempo para ti, por volver a tus pasiones. Eres sabia por hacerlo. (Yo amo los jueves de Brenda, ese día las noches son mías)

    💖 El amor propio es el regalo más grande que puedes darles a tus hijos

    Cuando te miras con amor, tus hijos aprenden a amarse. Cuando te respetas, aprenden a poner límites. Cuando te dedicas tiempo, entienden que el cuidado personal no es lujo, sino necesidad.

    Una madre que se cultiva es una fuente inagotable de luz.

    🌿 Tips para reencontrarte contigo sin dejar de ser la gran madre que eres.

    🕯 1. Agenda tiempo solo para ti

    Aunque sea 15 minutos al día. Léete un libro, sal a caminar, haz ejercicio, escucha música, escribe o simplemente respira en silencio. Ese momento es tuyo, protégelo como algo sagrado.

    ✍🏽 2. Exprésate sin filtros

    Escribe un diario, (yo, amo hacer journaling) pinta, baila, grita si es necesario. Eres un ser creativo. No guardes todo para dentro. Tu expresión también es sanación.

    👯‍♀ 3. Rodéate de mujeres que te eleven

    Busca o crea una tribu de mujeres con cuales compartir desde la verdad. No estás sola. Hay otras que, como tú, han sentido culpa por tomarse un café a solas, pero aprendieron a honrarse.

    🧘🏽‍♀ 4. Recuerda que tu cuerpo es tu templo

    No tienes que volver al cuerpo de antes, sino amar el cuerpo que hoy sostiene la vida, cuida, trabaja y abraza. Habítalo con ternura y gratitud.

    🌟 5. Invierte en tu crecimiento

    Estudia, emprende, lánzate. Ser madre no limita tu evolución. Al contrario, muchas veces despierta talentos dormidos y pasiones postergadas. Es tiempo de creer en ti.

    💫 Tú también mereces florecer

    Sí, eres madre. Y eres todo lo demás: mujer, hija, amiga, soñadora, líder. Estás hecha de fuerza, pero también de deseo, sensibilidad y propósito. No te pierdas en los deberes. No te olvides en el rol.

    Cultiva tu ser. Reencuéntrate. Y verás cómo desde tu plenitud puedes regar con amor todo lo que tocas.

    Brenda Goodman

  • Sanar para avanzar

    Sanar para avanzar

    Cómo liberarte del peso emocional heredado

    En el viaje de la vida, muchas veces cargamos equipajes que no nos pertenecen por completo. Son heridas invisibles, cicatrices que no nos hicimos directamente, pero que hemos heredado: frases que minaron nuestra autoestima, creencias que limitaron nuestro potencial o patrones emocionales que repetimos sin comprender por qué. Sanar para avanzar implica reconocer que la libertad emocional no llega por casualidad, sino a través de un proceso consciente de transformación interior.

    ¿Qué es el peso emocional heredado?

    El peso emocional heredado no siempre se manifiesta de forma evidente. Puede camuflarse en inseguridades persistentes, miedo al rechazo, necesidad constante de aprobación o dificultad para poner límites. A menudo, este peso proviene de las experiencias no resueltas de nuestros padres, abuelos o cuidadores: traumas, carencias afectivas, relaciones tóxicas o mensajes que nos transmitieron desde la infancia.

    Tal vez escuchaste frases como:

    Tú no puedes”

    “Eso no es para gente como nosotros”

     “El amor se gana”

    Estas ideas, aunque dichas con intención protectora, plantaron semillas que afectaron tu forma de verte a ti misma y de relacionarte con el mundo.

    Heridas del pasado que siguen abiertas

    Las heridas emocionales de la infancia, si no se reconocen y sanan, continúan sangrando en la adultez. Algunas de las más comunes son:

    Herida de abandono: Se refleja en el temor a la soledad y la dependencia emocional.

    Herida de rechazo: Provoca baja autoestima y autocrítica constante.

    Herida de humillación: Se traduce en vergüenza personal y miedo a mostrarse vulnerable.

    Herida de traición: Genera desconfianza y necesidad de control.

    Herida de injusticia: Produce rigidez y perfeccionismo.

    Estas heridas no son culpa tuya, pero sí es tu responsabilidad sanarlas para que no definan tu vida.

    La autoestima como base de la sanación

    Sanar el peso emocional heredado requiere reconstruir la forma en la que te ves a ti misma. La autoestima no es un regalo, es una construcción diaria. Requiere:

    Aceptar tu historia sin juicio, reconociendo que lo vivido no define tu valor.

    Cambiar el diálogo interno negativo, sustituyendo frases como “no soy suficiente” por “estoy aprendiendo y creciendo”.

    Celebrar tus logros y procesos, por pequeños que parezcan.

    Rodearte de relaciones sanas, que te impulsen, no que te resten.

    La autoestima es la brújula que guía tus decisiones, tus relaciones y tu capacidad para avanzar.

    Libertad emocional: el destino de este viaje.

    La libertad emocional no significa vivir sin emociones difíciles, sino aprender a gestionarlas con conciencia y compasión. Para alcanzar esa libertad, es importante:

    1.Romper con los patrones heredados. Pregúntate: ¿Esto que repito me pertenece o lo heredé sin cuestionarlo?

    2. Perdonar sin justificar. El perdón no borra el pasado, pero te libera del control que ejerce sobre tu presente.

    3. Hacer terapia o acompañamiento emocional. No tienes que recorrer este camino sola. Sanar acompañada es más llevadero y poderoso.

    4. Crear nuevas creencias. Sustituye el “yo no puedo” por “yo merezco”. Comienza a escribir tu propia narrativa.

    5. Establecer límites emocionales. Decir “no” también es un acto de amor propio.

    Conclusión: tu historia no termina donde empezó

    Sanar es un acto de valentía. Es mirar hacia atrás con amor, no para quedarte allí, sino para entender de dónde vienes y decidir hacia dónde quieres ir. Liberarte del peso emocional heredado es recuperar el poder sobre tu propia vida, abrir espacio para una autoestima auténtica y abrazar la libertad emocional que mereces.

  • Renacer como mujer

    Renacer como mujer: El poder de empezar de nuevo con propósito

    Hay momentos en los que la vida nos detiene. Nos sacude. Nos obliga a mirar de nuevo quiénes somos y hacia dónde vamos. Momentos en los que sentimos que todo se rompe… pero también momentos donde, sin darnos cuenta, comenzamos a renacer.

    Este blog nace desde ahí. Desde ese lugar donde muchas veces no sabes cómo seguir, pero sabes que no puedes quedarte donde estás. Porque hay un fuego adentro que arde, que te empuja, que te recuerda que mereces más. Que puedes más.

    Yo también he tenido que comenzar de nuevo. También he sentido miedo, incertidumbre, dudas. Pero descubrí que cada vez que una mujer se levanta, incluso con los pedazos rotos, se vuelve más poderosa. Porque emprender no es solo crear un negocio, es volver a creer en ti, en tus ideas, en tus sueños, y en tu capacidad de transformar tu realidad.

    Aquí no se trata de perfección. Se trata de verdad. De avanzar paso a paso. De compartir historias, herramientas, ideas y fuerza. Porque juntas, sanamos, creamos y nos impulsamos.

    Este espacio es para ti, mujer valiente.
    Para ti, que has caído pero sigues con el corazón encendido.
    Para ti, que sueñas con emprender y vivir con propósito.
    Para ti, que estás lista para escribir una nueva historia.

    Bienvenida. Aquí comienza algo hermoso.




    > No se trata de tenerlo todo resuelto, sino de caminar con fe en lo que estás creando.

    Brenda Goodman

    He vuelto más Brenda Goodman, que nunca
  • Sobre mí

    Sobre mí

    Soy Brenda Goodman, una mujer como tú: soñadora, luchadora, madre, emprendedora y sobre todo… decidida a vivir desde el poder que llevamos dentro.

    Este blog nace desde mi propia transformación. Desde los días en que dudé de mí misma hasta los momentos en que me descubrí capaz de levantarme, reinventarme y brillar con luz propia. Quiero que este sea un refugio, una chispa, un espejo donde te veas reflejada, acompañada y motivada.

    MISIÓN

    Inspirar, empoderar y acompañar a mujeres que desean transformar su vida a través del empoderamiento, la creatividad y el autocuidado. A través de contenido auténtico, productos personalizados hechos con amor y testimonios de mujeres reales, este blog busca ser una fuente de motivación, guía y conexión entre mujeres que desean evolucionar y brillar en su propósito.


    VISIÓN

    Ser un referente digital en el empoderamiento femenino y en la promoción de un estilo de vida consciente, donde cada mujer se sienta capaz de crear, liderar, sanar y construir el camino hacia sus sueños, sin renunciar a su esencia ni a su rol como madre, emprendedora o mujer resiliente.


    VALORES

    Empoderamiento: Creemos en la capacidad de cada mujer para liderar su vida y su emprendimiento con fuerza y propósito.

    Resiliencia: Honramos el valor de levantarse, reinventarse y crecer en medio de los desafíos.

    Autenticidad: Compartimos desde el corazón, con historias reales, productos hechos a mano y contenido con propósito.

    Creatividad: Valoramos la expresión artística, la innovación y la belleza en cada detalle que creamos o compartimos.

    Sororidad: Promovemos la unión, la colaboración y el apoyo entre mujeres, para crecer juntas.

    Equilibrio: Fomentamos el bienestar integral, combinando la maternidad, el emprendimiento y el autocuidado con armonía.

  • Nuestra tribu

    Bienvenidas a este espacio de poder:

    soy Brenda Goodman, una mujer como tú: soñadora, luchadora, madre, emprendedora y sobre todo… decidida a vivir desde el poder que llevamos dentro.

    Este blog nace desde mi propia transformación. Desde los días en que dudé de mí misma hasta los momentos en que me descubrí capaz de levantarme, reinventarme y brillar con luz propia. Quiero que este sea un refugio, una chispa, un espejo donde te veas reflejada, acompañada y motivada.

    Aquí hablaremos de todo lo que nos empodera:

    Historias reales de mujeres valientes.

    Herramientas para amarte más y compararte menos.

    Emprendimiento femenino con propósito.

    Maternidad sin perder tu esencia.

    Inspiración para cada etapa de tu evolución.


    Mi deseo es que cada palabra que leas aquí te recuerde que no estás sola, que eres suficiente y que tienes todo lo que necesitas para construir la vida que mereces y deseas.

    Gracias por estar aquí. Gracias por ser parte de esta tribu poderosa.
    Este no es solo mi blog… también es tuyo.

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